HISTORIA

Aunque la primera expedición organizada por ACCI tuvo lugar en 2010, ya en 2009 varios miembros de la ONG, en colaboración con Ruta de Luz y OASIS, llevamos a cabo una incursión muy especial.

Durante esa expedición inicial, dos optometristas permanecieron en Dapaong, donde se dedicaron a realizar consultas y a seleccionar a los pacientes para una expedición más amplia en el futuro. Además, un equipo óptico se desplazó a Sinkanse, un pueblo en el norte de Togo, cerca de la frontera con Burkina Faso, para realizar un screening visual de la población infantil.​

La cantidad de niños que encontramos en un solo colegio superó nuestras expectativas y nos hizo darnos cuenta de que, en ocasiones, las revisiones que se hacen en España son excesivamente optimistas. Aprendimos que, por más eficaces que sean los profesionales de la visión, las intervenciones puntuales de pruebas masivas no son suficientes.​

Lo que realmente hace falta es la colaboración con los maestros de las escuelas locales. Son ellos quienes, tras una formación adecuada y con algunos recursos básicos, pueden identificar a los niños con posibles problemas visuales y derivarlos al Hospital de Dapaong para un examen más exhaustivo cuando ACCI y Ruta de Luz lleguen a la zona.

Aquella experiencia fue una verdadera lección de humildad. La conocida frase "África no se arregla en un día" cobró su verdadero significado en esa incursión de 2009.

Marian, Marisa, Julio, Enrique, Antonio y Ñu Dam hicieeron todo lo que estuvo en sus manos, aunque en ese momento sintieron que no era suficiente. Pero, como siempre decimos, "Nos quedamos con lo que hicimos, no con lo que hubiéramos querido hacer".

En año 2009 no pudimos hacer expedición solidaria por consejo de los lugareños. Coincidiendo con las fechas de nuestra expedición se iban a celebrar elecciones en Togo.
Allí el tema electoral no es una broma, cierran las fronteras y puede suceder cualquier cosa. Después de pensarlo decidimos esperar seis meses para realizar nuestra primera expedición como ONGD (hasta ahora éramos cooperantes agrupados sin una bandera fija que nos amparase).

La expedición fue un éxito rotundo en cuanto a curro, cataratas operadas, tracomas tratados, refracciones efectuadas y, completando todo eso, ACCI debutó, en su labor solidaria, con una financiación de unas letrinas en el colegio de Nadjoundi que habían sido arrasadas por una tormenta.

Además, continuamos con las ayudas a los microcréditos. Hicimos un hermanamiento entre colegios, contribuimos a la reconstrucción de una presa de los salesianos de Tami y otras muchas pequeñas ayudas que no caben en un escrito de resumen como este.

Fue nuestra última expedición a Dapaong de dos semanas completas. Fueron 10 jornadas de intenso trabajo que cundió mucho. A pesar de todo, ese mismo año, nos cambiaron las condiciones de uso del Hospital de la Bien Aparecida (nuestra sede principal de trabajo). ¡Cuando dos elefantes se pelean la que sufre es la hierba!

Nos vimos obligados a desviar nuestro habitual destino por cuestiones de “propiedad mal entendida” que nos vetaron para ejercer nuestra labor en Dapaong.

Fue una experiencia rara. Cambiamos de sitio y de manera de seleccionar y preparar los pacientes. Nuestra forma de trabajo, validada durante 10 años, se vio seriamente alterada.
AL final de mucho negociar nos acogieron en Afagnan, en el sur de Togo. Un hospital “modelo” de los hermanos de San Juan de Dios que lleva funcionando muchos años y es un referente en todo Togo.

La admisión de pacientes, su selección, su preparación y su circulación, dependía totalmente del personal del hospital. ACCI ejecutaba su trabajo como siempre, pero a un ritmo marcado por ellos. A pesar de estar en la zona más de 10 días se operaron muchos menos pacientes que cuando ACCI ejerce como responsable de todos los aspectos. Tampoco hubo equipo B (itinerante) y los Ópticos tampoco pudieron trabajar demasiado.

Un equipo de 4 miembros de ACCI hicieron un viaje al norte de Togo (Dapaong) para negociar las condiciones para volver a nuestro territorio natural en el que ejercimos nuestra labor los siguientes 6 años. No le deseo a nadie un viaje de mas de 12 horas, por trayecto, por unas carreteras (por llamarlas de alguna manera) infames.

Al final conseguimos la promesa de que podríamos volver a la normalidad de nuestras expediciones solidarias y todo quedó en un alto en el camino de la cooperación de ACCI.
¡Que nos quiten lo bailao!

Un año tranquilo el 2012. Regresamos a Dapaong después de un año en el “exilio”. Tras la experiencia en el sur de Togo, en el Hospital de San Juan de Dios de Afagnan, conseguimos que nos volvieran a dejar hacer nuestra labor en el Hospital Nuestra Señora de La Bien Aparecida en Dapaong y nuestras ya habituales consultas itinerantes a cargo del Equipo “B” por todos los pueblos de La Savanna.

Los componentes de la expedición de ACCI estaban mas conjuntados que nunca y habíamos dejado atrás gente que pensaba mas en el YO que en el NOSOTROS. La convivencia fue excepcionalmente buena y la labor realizada muy satisfactoria en todos los sentidos: humana y medicamente.

Ya conoceréis a casi todos los componentes de la expedición porque participaron, muchos de ellos, en las ya presentadas, en este blog,  fotografías de los viajes posteriores… SuperPepa, Julio, Virginia, Juan, Yo, mis hermanos Manolo y Enrique, Marian, Alicia, Juanjo, Marina, Juan Carlos, Cristina, Guillermo, Goyo, Carina y Jose Muñoz.

En la foto oficial de ese año figuran, además, gente que vino en años anteriores y que NO han vuelto a venir desde entonces, aunque no por falta de ganas: Antonio Obrador, Juan Carlos Gil, Elia Justamante y Marisa Gisbert.

El año 2013 fue especial por muchos motivos pero nos quedamos con uno muy significativo: fueron los 4 hermanos Vélez a la expedición. Hasta ahora, en cada expedición, había uno, dos o tres de los miembros de la familia pero nunca habían coincido los cuatro. Pepe, Enrique, Manolo y Pablo.

Otro motivo fue la inclusión de un equipo de farmacéuticos que montaron un laboratorio de medicina tropical en Nadjoundi, evitando así los diagnósticos
“a ojo” que se estaban realizando hasta la fecha por falta de medios.
Ese mismo año tuvo lugar la inauguración de la escuela de Timanga, proyecto financiado en su mayor parte por ACCI y que aun está en pleno funcionamiento

Les conseguimos comprar unos cuantos pupitres corridos para que más alumnos pudieran dar clases sentados y no en el suelo, como hasta ahora.

En el mismo pueblo inauguramos, además, el segundo molino de grano financiado por ACCI y regentado por una cooperativa de mujeres que, en la actualidad sigue dando sustento a muchas familias de la zona.

Los oftalmológos que participaron fueron, (además del ya nombrado Pepe Velez), Paz, Alicia, Guillermo y José Muñoz. El equipo mas completo nunca desplazado a Dapaong. Juan Carlos y Sergio hicieron la labor de anestesiar a todo lo que se movía por la Savanna y despertarlos después sin problemas.

El año del ébola. 2014. Cambios importantes en ACCI. La expedición estuvo en el aire por las noticias que durante todo el mes de agosto se fueron sucediendo en todos los medios de comunicación a causa de la epidemia de ébola en Guinea, Sierra Leona y Liberia. Casualidades de la vida que, cuando llegó a Togo la expedición de ACCI, se declaró en España un caso de ébola. Los que se quedaron aquí estuvieron mas cerca de la enfermedad que los que fuimos a África.

Orreaga, Juana, Txaro, Andrea y Esther estrenaron galones en ACCI. Junto con Virginia, (veterana donde las haya), formaron el equipo de enfermería. Yoya, (también novedad), Marian, Julio y Carina conformaron el equipo óptico de ese año.

El Pisha (le llaman así por su laaaarga experiencia en anestesia), o sea, Juanjo er Gaditano, asumió el área de anestesia. Los Ojólogos-cirujatas de ese año fueron Pepe, José Muñoz y Guillermo. Y completamos el equipo mi tete Manuel y yo, mismamente.

Alineación completa del 2016:​

Carina* - Txaro* - Bea* - Guillermo* - Julio* - Cesar* - Pablo*
Marian - Orre - Manolo - Pepa - Juana - Paz - Miguel - Fernando
Marisa* - Cristina* - Tony* - Enmanuel*
Iñaki - Mateo - Ibra

“He marcado con un asterisco aquellos que repetirían en 2017.”

En realidad, no importa quién participe en las expediciones, ya que, desde que ACCI existe, cuenta con un equipo de colaboradores que es efectivo en cualquier circunstancia. Aunque puede haber cambios en la composición del equipo desplazado, la eficacia y el buen ambiente siempre permanecen intactos.

Este año fue particularmente especial, ya que la planificación comenzó en 2015. Sin embargo, debido a un golpe de estado en Burkina Faso que nos impidió viajar en octubre de 2015, tuvimos que posponer la culminación de la expedición hasta la primera semana de marzo de 2016. Afortunadamente, la expedición salió tal como estaba prevista.

Para empezar quiero que conozcáis a los miembros de la expedición que finalmente se desplazaron a Togo en 2017 y realizaron un trabajo excepcional.​

Pepe - Guillermo - Juan Carlos - Tony - Bea - Cristina - Vicky
Txaro - Clara - Bibi - Teresa - Fernando - Maria - Carina - Goyo Marian - Julio - Marisa - Juan - JC Gil - Alberto - Antuán
Ñu Dam

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